Páginas vistas en el último mes

sábado, 30 de abril de 2011

Conducta agresiva tipos y manifestaciones

Si hiciéramos una encuesta ciudadana general preguntando por un calificativo que definiera el carácter del American Pit Bull Terrier, con toda seguridad afirmaríamos que el desconocedor de la raza diría: “perro muy agresivo”. Ya hemos hablado en otras secciones que esa agresividad no la demuestra con su amigo y aliado el hombre, pero vamos a estudiar los tipos de conducta agresiva que se dan en el perro y confrontarlas específicamente con el carácter de la raza Pit Bull
En primer lugar la agresividad como fenómeno natural en el perro tiene dos vertientes: agresividad congénita, instintiva en el perro en diferentes situaciones de su vida, y agresividad adquirida, producto de una manipulación por la mano del hombre.
A partir de aquí podemos diferenciar 6 tipos de agresividad manifestadas por el perro y comprobaremos como nuestra raza rompe en gran medida ese patrón social y natural agresivo innato en la mayoría de los canes
1. Agresión territorial:
La necesidad de espacio vital es un factor común en todas las especies. Nosotros mismos somos animales territoriales que tendemos a apropiarnos hasta del espacio de una simple silla. Un territorio otorga al perro alimento, espacio para procrear, cobijo y cohesión del grupo. El perro es posesivo con su territorio independientemente del tamaño de éste; agredirá tanto para defender una zona extensa como lo hará defendiendo el interior de un coche. Si un intruso de cualquier especie se aproxima será atacado directamente, normalmente sin protocolo social y con el fin de provocar la huida del extraño. En el Pit Bull se quiebra este sistema. El Pit atacará a cualquier especie exceptuando normalmente a la humana y con una agresividad extrema influenciada y acrecentada por dos factores: un instinto de territorialidad bastante bajo pero un instinto de combatividad y dominancia del cual hemos hablado en otras secciones de esta web. Su ataque no tendrá como objetivo la huida del extraño sino su muerte.
Aquí un ejemplo de ataque real, si el dueño de este perro hubiese tenido la suficiente responsabilidad y mantener a su perro aislado de intrusos en su territorio, estas imágenes no hubiesen ocurrido. Evitemos a toda costa que sucesos como éste vuelvan a producirse. (¡Aviso!: en estas imágenes se verá, desgraciadamente, el ataque de un pit bull hacia una persona. Si eres susceptible ante tales imágenes, por favor, no bajes el vídeo)
2. Agresión lúdica:
Se da en el cachorro y perro muy joven y consiste en el juego de un combate simulado con el fin instintivo de potenciar su técnica de lucha, la cual usará con mayor seriedad en la edad adulta. Cuando vemos a dos cachorros jugando nos gusta pensar que lo hacen para divertirse; por supuesto que existe el factor lúdico, pero el verdadero fin es un entrenamiento para el posible combate entre adultos practicado con niveles agresivos mínimos. En el Pit Bull no hay diferencia en este tipo de agresión con las demás razas, salvo un mayor índice de violencia en el juego entre cachorros y una mayor propensión a que el mismo juego acabe en una pequeña riña.
3. Agresión defensiva o de protección al dueño:
Surge en el perro con el objetivo de defenderse de una agresión o defender a su dueño. Este tipo de agresión no es muy común en el perro por pérdida del instinto. En muchos casos un perro inseguro mostrará temor y se inhibirá. Si existe esa aptitud instintiva, el perro agredirá rápidamente y sin protocolos. El Pit Bull si bien no presenta aptitudes para guarda de territorios, puede ser un magnífico guardaespaldas personal y muy resolutivo cuando la ocasión lo requiere. La seguridad en sí mismo y el increíble apego y afecto que siente por su dueño, hará que no se lo piense dos veces en caso de ser atacado o ver a su dueño en problemas. Por otro lado no es un perro común en los cuerpos de policía por ser perro de ataque hacia un solo figurante; si la agresión hacia usted se produjera por varias personas, se quedaría sin perro al centrar el objetivo de su ataque en un solo individuo. En estos casos un pastor alemán, entre otras razas, es mucho más disuasorio y efectivo cuando existe un ataque en grupo.
4. Agresión por motivos sexuales:
Suele ser la agresión más fuerte. Surge cuando dos machos quieren montar a una hembra en celo. El instinto de procreación y de transmisión de sus genes hace que entre machos adultos la pelea se complique y sea muy agresiva, pues el impulso hacia la hembra es muy fuerte. En el Pit Bull sobra decir que el ataque se producirá con más violencia aún independientemente que haya una hembra en celo.
5. Agresión maternal:
Surge por la necesidad de la hembra de proteger su camada. El fin es perpetuar la especie, y cualquier hembra actuará de la misma manera. Si el intruso es un macho, la hembra lo agredirá hasta conseguir su huida. Si se trata de otra hembra, la agresión será más fuerte. Normalmente suele vencer la madre, pues el impulso protector de sus cachorros motiva y excita más su agresividad. En el caso de dos perras Pit Bulls el resultado es impredecible; si por un lado la madre luchará si cabe con más furor, también se encuentra agotada e incluso anémica por la lactancia de sus cachorros, esto es un hándicap en un combate largo.
6. Agresión de una perra que no está en celo a un macho:
Una perra sin época de celo no se dejará cubrir de ninguna manera. La perra ahuyentará al macho con mordiscos y gruñidos intimidatorios aunque pocos machos desisten al principio. Un macho raramente agredirá a una hembra en esta situación. Con el Pit Bull suele haber poca diferencia en este protocolo. Pero si ambos perros están “abiertos” (probados en combate) es muy probable que aún tratándose de sexos opuestos surja la pelea. Hay casos en los que, incluso estando la perra en celo, haya que poner bozal a ambos para evitar complicaciones

No hay comentarios: